Diálogo Global sobre Prevención de la violencia - Región Andina

8 de marzo, 2005 - Washington, DC. El pasado 8 de marzo tuvo lugar el Diálogo Global “Prevención de la violencia” Región Andina que contó con la participación de los expertos del Banco Mundial Andrew Morrison, Bernice Van Bronkhorst y Shelton Davis, además de múltiples organizaciones y representantes de gobiernos locales en Venezuela, Colombia, Ecuador y Guatemala.

Andrew Morrison, experto del Banco Mundial, detalló los factores basados en la violencia, la metodología seguida para identificarlos y las respuestas para tratarlos, reconociendo que la violencia basada en género es muy importante dentro de la violencia global de la región. Para reducir la violencia, según Morrison, es necesario medir sus niveles y su impacto. De este modo, se estima que en la región, después de África, es el continente más violento, con un 10-15% de mujeres víctimas de violencia física en los últimos 12 meses y un impacto negativo en la economía vía un aumento de gastos en salud, un mejor ingreso de las mujeres víctimas de violencia y una menor acumulación de stock de capital. Los enfoques utilizados para reducir la violencia son múltiples, desde un enfoque de justicia que reduzca los niveles de impunidad a través de programas de reforma judicial y policial; una intervención sobre la los factores de riesgo en salud pública; cambios en el entorno de la violencia, incorporando cambios urbanísticos para crear zonas más seguras (CPTED) y aumentar la seguridad ciudadana.

Bernice Van Bronkhorst, especialista en desarrollo urbano del Banco Mundial, describió el programa creado por el sector urbano del Banco Mundial. Este programa se ha centrado en analizar e identificar, a nivel local y de comunidad, los problemas de crimen y crear un plan de acción con objetivos a corto y largo plazo, seleccionando las soluciones más ajustadas y tratando las causas del crimen, de manera que se consiga la incorporación de principios de prevención de crimen en las operaciones de desarrollo urbano.

Desde Ecuador se comentó la existencia de un plan para prevenir la violencia y se pidió consejo sobre cómo aplicar las medidas que se sugieren desde el Banco Mundial, teniendo en cuenta que estas medidas suponen grandes costos. Desde Washington se observó que, muy a menudo, no se trata de un aumento de recursos, sino de un aumento de eficiencia del uso de los recursos disponibles y de convencer a los gobiernos de los impactos negativos en los sectores económicos. Desde Guatemala se hizo hincapié en el aumento de la violencia, y de la violencia contra la mujer, y cómo ésta está afectando negativamente la actividad turística. Venezuela enfatizó la falta de soporte político para mejorar la situación de la mujer a nivel institucional y se comentó la existencia de un programa de de capacitación en microempresas de mujeres carcelarias para evitar la reincidencia. Además, aprovecharon el contexto de la sesión para mantener una reunión sobre cómo aplicar las guías realizadas por el Banco Mundial en distintos municipios del país. Desde Colombia se mencionó la existencia de programas que permiten que la implicación de ciudadanos en la protección de la comunidad y la resolución de conflictos.

Los participantes coincidieron en resaltar la importancia de las guías urbanas desarrolladas por el Banco Mundial y la necesidad de crear alianzas multisectoriales para enfrentarse a la violencia, además de fomentar, desde los gobiernos, una cultura de paz versus una cultura de conflicto y violencia.

Para más información sobre la sesión, haga click aquí. Para más información sobre las actividades de GDLN en prevención de la violencia, haga click aquí.